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Conoce un poco más a los profes del Obrador

 

Carlos está impartiendo las clases de Entrenamiento para Profesionales (danza clásica) en Obrador de Moviments, en colaboración con la APdC.
Descubrió la danza al estilo Billy Elliot y en esta entrevista nos explica cómo surgió su deseo de bailar, cómo piensa las clases y algunas cosas más, no te la puedes perder!

 

¿Cuál fue tu primer contacto con la danza?
De pequeño me llevaron al Teatro Liceo a ver la compañía Tanzforum (Alemania) y flipé, ese día dije: “Esto es lo que yo quiero hacer!”.
Después de unos años, mi primer tra

bajo fue en Colonia (Alemania), en aquella compañía (Tanzforum) que había visto en el Liceo por primera vez. En ese momento, el asistente de la compañía era el solista que me hizo emocionar de pequeño, vueltas de la vida…

Mis inicios en la danza fueron unas clases de Jazz en un gimnasio del barrio, no tenía mucha información y fue lo primero que encontré. Después descubrí una escuela en donde se hacía una formación profesional de dos años, allí una profesora de contemporáneo me habló sobre el Institut del Teatre.
Poco tiempo después entré al Institut donde hice mi formación académica. Luego también he tocado el teatro, a través de roles más interpretativos dentro de la danza.

¿Qué nos puedes decir de tu planteamiento para las clases en Obrador de Moviments?
Mi planteamiento a la hora de impartir las clases es trabajar divirtiéndonos, en un ambiente agradable, y técnicamente respetando las condiciones físicas y posibilidades de cada persona.
Muchas veces cuando doy clases me acuerdo de Guillermina Coll (profe del Institut), buscaba la técnica por sensación más que por fuerza y es así como suelo trabajar.

Entiendo las clases como algo recíproco: intento dar lo mejor de mí, de mi experiencia profesional y de mi experiencia en el campo de la docencia; y también estar abierto para seguir aprendiendo con los alumnos y de lo que ellos me dan… es de ida y vuelta.

¿Qué significa para ti colaborar en el Obrador?
Colaborar con el Obrador ha sido todo un descubrimiento. Primero por la calidad humana del equipo, y después por la profesionalidad y la filosofia de trabajo en relación a la docencia. Para completar, el espacio de trabajo es un lugar agradable e inspirador.

¿Porqué bailar?
Para alimentar el corazón y la mente,
para sentir,
para evadirse,
para emocionarse,
para conectar con uno mismo.