El Método Feldenkrais nos guía en nuestro proceso de maduración como seres humanos que nos puede conducir hacia una libertad de cuya existencia tal vez ni sabíamos. Se trata de tomar conciencia de nuestros patrones y facilitar el aprendizaje de alternativas más funcionales, inteligentes y saludables para vivir a la altura de nuestras posibilidades.

Entre los que han encontrado en este trabajo una fuente de inspiración y bienestar se encuentran profesionales de la salud, de la educación, terapeutas, psicólogos, médicos, artistas, deportistas, fisioterapeutas y otros trabajos relacionados con el movimiento y el aprendizaje. También hay personas con limitada movilidad o dolores recurrentes que han encontrado soluciones a través de este proceso.

El Método Feldenkrais se presenta con dos modalidades:

Autoconciencia a través del movimiento
Grupal/ Individual
En esta modalidad el profesor guía a los alumnos de forma verbal a través de secuencias de movimientos que siguen una lógica interna y funcional. Los alumnos aprenden a sentir lo que es posible y apropiado en su caso. Muchas veces esto los lleva mucho más lejos de lo que creían posible. Esta forma de aprendizaje se convierte a menudo en una experiencia conmovedora semejante a un salto cuántico: reconocer un límite y hallar un camino para cruzarlo haciendo uso de la inteligencia y de la sabiduría en lugar de la fuerza o la voluntad.

Integración funcional
Individual
Esta modalidad es la que podríamos llamar parte artesanal del método. En lugar de las palabras, el profesor utiliza las manos para guiar al alumno. Es una técnica altamente específica que responde a las necesidades del alumno y es sumamente versátil en su aplicabilidad. Es una técnica no-invasiva de toque generalmente suave y muy respetuoso que tiene como objetivo facilitar al alumno el sentir y aprender nuevas formas de moverse lo que le permitirá mejorar la coordinación y organización de sus acciones. También es posible entrar en más profundidad en preguntas o temas relevantes para el alumno.